'The American Nightmare'



The American Nightmare es un excelente documental que analiza el cine de terror (americano) de los años 60 y 70 intentando ubicarlos en un contexto político social de la América de la época. La película combina las entrevistas a los cineastas del momento (Romero, Hooper, Carpenter, Cronenberg, Craven y Savini...) con análisis de sus películas hechas por psicólogos y sociologos entendidos en el tema.


Quizás la película peca de intentar ser demasiado periodística. No es simplemente un trabajo sobre cine, sino que intenta establecer una especie de patrón que demuestre que el cine de esos directores era una respuesta a su entorno social. Lo cual no es malo, pero desperdicia muchas batallitas de los directores en pos de la idea de Pesadilla americana como un reverso al sueño americano. Idea que, dicho sea de paso, no acaba de cuajar.


Por otro lado, la película funciona la mar de bien como un compendio de entrevistas. No es un pseudo-making off de esos que venden ultimamente, sino una serie de conversas con esos tipos que revolucionaron la forma de hacer cine de terror hace 30 años. El invitado estrella es, sin duda, John Landis, quien recrea sus experiencias con el visionado de esas películas ofreciendo así un discurso radicalmente distinto del de los profesores Clover, Cunning y Glovestein.


Quizás lo que más me gustó fue la naturalidad con que todos hablan de sus películas. Se consigue transmitir una sensación de espontaneidad increíble que hacen de esta un gran trabajo que merece ser visto. Además, la selección de declaraciones es perfecta y apenas se repiten los temas tratados (uno de los problemas endémicos de este tipo de reportajes). Pocas veces había visto declaraciones tan interesantes como las que hacen Romero o Cronenberg de sus primeros filmes. Craven resulta un poco más pedante y Hooper parece de vuelta de todo pero en conjunto, aguanta muy bien el tipo.


Lo mejor: John Landis
Lo peor: se hace corto

Por cierto, se puede ver todo el documental via Youtube. Aquí va el primer fragmento:




'Scanners': El superhéroe de Cronenberg














Es curioso recuperar una película como Scanners en un momento en que la industria cinematográfica parece rendida al mundo del cómic. No pasa una semana sin que se estrene o se anuncie una producción basada en alguno de los muchos superheroes salidos de las páginas de Marvel o DC. Además, Hollywood se inventa nuevos superpoderosos durante la marcha ofreciendo productos como Los increíbles o Hancock que ahondan aún más en la mitología i características de estos superhombres.

Si observamos Scanners bajo este prisma no será difícil encontrar muchas similitudes entre el retrato que ofrece de sus personajes y muchos de los héroes cinematográficos de hoy. La última tendencia en este (sub)género es la de mostrar los dilemas y dificultades que azotan a sus protagonistas. Lo mismo sucede aquí. Dos bandos enfrentados, un hombre que acaba de descubrir sus poderes (o por lo menos como usarlos) al que de pronto se le aparta la venda de los ojos y puede ver un mundo oculto bajo la superficie de nuestra sociedad. Los mismos dilemas de siempre: ¿quién soy? ¿como convivir con este poder? ¿qué limites y responsabilidades conlleva?

Esta película me ha sorprendido. Algunos de sus trabajos de la época (en especial Videodrome) me resultane demasiado densos, empalagosos. Scanners, en cambio, no traiciona las marcas de fabrica del director pero sabe situarse en un terreno mucho más dinámico (llamadle comercial si queréis). Por un lado tenemos la clásica interacción (siempre brusca, violenta y bizarra) del hombre con su entorno. Cameron Vale, como buen personaje Cronenbergiano se funde con la maquinaria (esta vez informática, a través de la linea telefónica) y debe superar las barreras de su propio cuerpo en esos magistrales duelos telepáticos. Pero, por otro lado, tenemos una estructura de Thriller de acción: en los primeros 20 minutos tenemos una cabeza que explota, un tiroteo y un coche estalla en llamas en un choque tras una persecución. Eso es ir al grano.

Scanners es una de las mejores obras de Cronenberg en tanto que permite su lectura desde distintos frentes, tanto si se lee como una cinta de ciencia ficción, de acción o como un retorno a la filosofía de Nietzsche (el superhombre y la necesidad de destruir al padre) o como mera distracción. Aunque, eso sí, sin traicionar jamás el espíritu de su director.

Esta es, en definitiva, una película mucho más moderna de lo que parece y tiene mucho en común con nuestro cine actual. Sobretodo si tenemos en cuenta las 4 secuelas bastardas que se generaron tras su estreno.

Lo mejor: el duelo final entre Stephen Lack y Michael Ironside
Lo peor: su diseño de producción está totalmente desfasado

Back to home

Vuelta al mundo real después de casi dos semanas en Sitges. Iré colgando más cosas un poco más exhaustivas, pero de momento aquí va una lista de TODO lo que he visto allí. Esto me sirve para dos cosas: 1) organizar un poco mi cabeza tras tantas películas (algunas muy malas) y 2) volver a publicar. Bienvenidos todos.



Anamorph: Buen arranque y una soberbia puesta en escena para una cinta mediocre y con un guión plagado de errores. La película termina sin que hayamos entendido las motivaciones de los personajes y sin atar ninguno de los muchos cabos sueltos. 3 sobre 10

Blindness: Pretenciosa y estilizada metáfora sobre la decadencia de la sociedad. Aguanta el tipo durante todo el metraje pero uno acaba con la sensación de que se ha perdido un poco el tiempo con este producto efectista y artificioso. 5 sobre 10

Dance of The Dead: Divertido retorno al cine de terror más teenager de los 80. Referencias constantes a las cintas claves de los géneros de terror y de comedias estudiantiles pero sin caer nunca en un tópico. Sus principales bazas son un guión magistral y su corta duración. 7 sobre 10.

Donkey Punch: Sorpresa mayúscula.Pese a su falta de originalidad resulta atrevida y desafiante. Sexo durante la primera parte y violencia y rencores durante la segunda. Un divertimento rápido y efímero que engancha desde el primer plano y no te suelta hasta el final. 6,5 sobre 10

Eden Lake: Impresionante retorno a los survivals de los 70 pasado por el matiz del cine británico. A la habitual angustia y al horror de la caza, debemos sumarle un interesante destello de denuncia social sobre los orígenes de la violencia. 7 sobre 10.

Fighter:
Me encantan las cintas de superación personal y esta también me enganchó. Me pilló desprevenido y me emocioné dejando a un lado el blandengue final, los giros absurdos de guión y los tópicazos sobre religión y sociedad. 8 sobre 10.

Genius Party: Maravillosa en algunos tramos y absolutamente tediosa en otros. Un popurrí interesante pero que, por su condición de megamix, deja un poco frío. 5 sobre 10

God's Puzzle:
Media hora menos la habría convertido en una obra maestra. Una cinta que reflexiona sobre el origen del mundo en clave de comedia romántica, deriva en cinta de terror de guerra fría y que acaba cerrándose como una cinta de acción musical. Impresionante. Está a un paso de la perfección, pero parece que Mike pase de esas cosas. 7 sobre 10.

Gonzo: The life and work of Dr. Hunter S.Thompson: Interesante y exhaustivo retrato de la figura de Hunter S.Thompson. Estimulante para aquellos que conocemos su obra pero reiterativa y discreta (imagino) para quien no la conozca. Los primeros planos mienten: Es un reportaje de lo más convencional. Buena información pero flojo producto cinematográfico. 5 sobre 10.

Hansel y Gretel: Excelente ambientación, gran diseño de producción y planificación correcta para un filme demasiado largo y repetitivo. El flashback final no necesitaba ser tan exhaustivo ni hacía falta reincidir tanto en los mismos temas. Eso sí, el final es emocionante y sincero. Pero solo el final. 5 sobre 10.

JCVD:
Maravillosa ficción con un notable apunte de confesión realista. Muestra la vertiente humana y sentimental de un Van Damme en plena redención. Recuerda demasiado a Tarde de perros para mi gusto, pero vale la pena y es visualmente impecable. 7 sobre 10.

La posibilidad de una isla:
Un rollo de película. Michel Houellebecq adapta y dirige su propia novela y el resultado es uno de los peores ejemplos de cine de ciencia ficción. No es excesivamente larga pero sí aburrida y pálida. No destaca ni en su puesta en escena, ni en la dirección de actores. 3 sobre 10.

Let te right one in: La ganadora moral del festival. Una magnífica historia de amistad adolescente entre un niño y una vampiro. Excelente la gélida ambientación y su fotografía precisa y estimulante. Una poética aproximación a un género tan explotado y pervertido como es el del cine de vampiros y con un trasfondo mucho más peligroso de lo que aparenta. 9 sobre 10

Mirrors: A ratos estimulante y a ratos decepcionante, la nueva película de Ajá tiene algo que no acaba de encajar. Pese a su impecable ambientación, la tenebrosa sensación de terror y el atrevimiento visual en sus efectos gore, peca de convencional y de conservadora. Resulta terrorífica pero no pasará a la prosperidad. 6.5 sobre 10

Mongol: coged todos los tópicos del cine épico de la última época (Braveheart, Gladiador, Alejandro Magno, El Rey Arturo…) y os saldrá este pastiche. No tiene nada de original ni de interesante. Película aburrida y sosa hasta decir basta. Totalmente prescindible a pesar de su nominación al Oscar a mejor película de habla no inglesa. 3 sobre 10

Not Quite Hollywood: Un reportaje magnífico sobre el cine de género australiano. Atrevido, ágil, irreverente e ilustrativo. Quizá le sobra información y le faltan trailers de películas, pero merece la pena. Un ejemplo de hasta donde puede llegar el género documental. 7 sobre 10.

Otto; or up with dead People: debo admitir que no acabé de verla debido a lo chocante de sus escenas explícitas de sexo homosexual. Si no sois tan remilgados como yo os podéis lanzar sin miedo. Un interesante trabajo que combina el video-arte, el videoclip, el cine de terror y el porno. Rara como ella sola pero única en su especie.

Ponyo: Miyazaki nunca ha sido santo de mi devoción. Encuentro en todos sus trabajos un tramo lento, retorcido, reiterativo, que me aburre solemnemente. Aquí también está aunque esta vez es una cinta mucho menos densa. Resulta ágil y divertida, ideal para los niños. Eso sí, su factura técnica tampoco es la de antaño. 6 sobre 10

Red: una película más que interesante a pesar de su aspecto de telefilm y de no tener nada que ver con el género fantástico. La interpretación de Brian Cox es deslumbrante. Una cinta contenida, sobria, inteligente y que atrapa pese a no tener escenas de acción trepidante. Es algo así como el reverso de todos los filmes de venganza desatada. 8 sobre 10.

Religulous: Divertidísima cinta de tono documental con un humorista empeñado en desenmascarar las mentiras de la fe. Su cruce entre el club de la comedia i Alguna pregunta més resulta irresistible. Lástima que se haya rodado únicamente para el público afín y que ninguno de los entrevistados esté a la altura (mental) de su protagonista. 6 sobre 10

Santos: excesiva y aburrida comedia de ciencia ficción. Algo así como un Fresser pasado de vueltas que pierde el norte. El arranque es estimulante pero empeora a medida que avanza. Su tramo final es absolutamente indigerible. 3 sobre 10.

Seventh Moon: nada nuevo bajo el sol. El mismo rollo de siempre y cero originalidad. Actuaciones planas, guión previsible y aburrido y unos malos pésimos (eran tíos desnudos y pintados de blanco). De la mano de uno de los directores de La Bruja de Blair. No fui a ver la del otro. 4 sobre 10.

The Sky Crawlers: una de mis películas favoritas del festival. El último tramo de película da sentido a todo lo demás y acaba cerrando un producto casi perfecto. Una maravilla a pesar de lo poco que encajan la animación con los FX. 9 sobre 10.

Southland Tales: Richard Kelly acaba con su propio mito. Su nuevo trabajo se sitúa en las antípodas de Donnie Darko y supone un auténtico delirio visual y narrativo. Poca cosa tiene sentido aquí pero todo resulta cachondo y gamberro. Dwayne Johnson (The Rock) es un actorazo. 8 sobre 10.

Soy un pelele: una basura subvencionada (la pagamos todos) que ofende al espectador por su pésima factura y por unos chistes vergonzosos. En el pase de prensa la gente no aguantó más de 40 minutos y se cancelaron todas las entrevistas con su director. Hernán Migoya, no vuelvas a coger una cámara. 1 sobre 10.

Splinter: un relato de survival-horror con un monstruo original y firmemente orquestrado. La falta de presupuesto obliga a esconder al bicho en la mayoría de planos pero la película funciona muy bien. Rápida, directa y con gritos en la sala en algunas escenas. 6 sobre 10.

Synecdoche, New York: Charlie Kaufman dirige en esta ocasión su propia historia demostrando así que este tipo necesita un filtro entre su cabeza y el público. Es tan y tan excesiva que al final, cuando llega el mejor momento, uno está saturado y es incapaz de seguir con la broma. 4 sobre 10.

Tale 52: película difícil por su parsimonia y por repetir una y otra vez el mismo esquema pero que satisface a aquellos que se enganchan. Densa y sorprendente aproximación a los viajes en el tiempo rodada con austeridad y originalidad. 7 sobre 10.

The broken: sobrevalorada cinta de terror, demasiado parecida a Mirrors y, en contra de lo que muchos dicen, peor. Su ambientación es soberbia pero la historia es apática y los personajes resultan poco atractivos. Por suerte cuenta con un flashback final que lo aclara todo. 4 sobre 10.

The Burrowers: grandes expectativas y duras medidas de seguridad para un bodrio sin gracia ni interés alguno. La mezcla de terror y western hace aguas por todas partes, los actores están muy mal dirigidos y ninguno consigue transmitir el mínimo sentimiento. La trama es ridícula y los monstruos patéticos. 3 sobre 10.

The Chaser: una de las obras maestras del festival. Un soberbio thriller de acción que te engancha desde el primer plano y no te suelta. Tensión absoluta durante todo el metraje y gotas de humor para una historia emocionante y violenta a partes iguales. Su remake será basura. 9 sobre 10.

The Good, the bad, the weird: es una lástima que este homenaje al spagetti-western tenga tanto interés en su apartado audiovisual y tan poco en el narrativo. Un chiste de mal gusto con impresionantes escenas de acción que se alargan durante 10, 20, 30 minutos. La persecución final y el asalto al tren son momentos antológicos. 7 sobre 10.

The Hideout: película de baratillo sin gracia ni sustancia. Solo un plano (con susto) se salva. El resto es anodino y de pésimo gusto. El guión es ridículo y el uso de la música sonrojante. Su actriz principal no es mala del todo, pero los secundarios que la acompañan sí. Muy mala. 2 sobre 10.

The Mist: podría ser una de las mejores películas del festival si no fuera de otro año. Se proyectó la versión del director en B/N y vino acompañada de un postscreening con Greg Nicotero. Podría haber sido una nueva oportunidad para conocer mejor esta obra maestra, pero la organización del Festival (una vez más) la cagó. 9 sobre 10.

Tokyo!: este experimento a seis manos resulta irregular, como cualquier otra historia segmentada. Pero además la encontré totalmente inútil y prescindible. De la suma de las tres partes no se puede extraer gran cosa sobre Tokyo y la gente que la habita. Muy prescindible. 4 sobre 10.

Transsiberian: el primer tramo es genial, casi un documental antropológico sobre la vida en la estepa rusa. El resto, un cliché que reincide en todos los tópicos del género de intriga. A parte de Ben Kingsley, el resto de interpretaciones son demasiado aburridas. Una película que podría llegar a obra maestra pero que se queda a la mitad. 6 sobre 10.

Trick or Treat: quizás esta sea la única oportunidad de ver esta cinta en pantalla grande. Un revival del cine de terror episódico de los 80. Una especie de Creepshow sin narrador y ambientado en una noche de Halloween. Ideal para su target teenager aunque puede resultar demasiado inocente para el público adulto. 7 sobre 10.

Vinyan: otro viaje al corazón de las tinieblas. Demasiado larga y repetitiva para resultar interesante. Las interpretaciones no son nada del otro mundo aunque tiene alguna idea interesante. No es especialmente mala, pero es una más del montón. 5 sobre 10.

Your name here: un espectacular Bill Pullman metido en la piel de Philip K. Dick. Una película desconcertante y agotadora, solo para fans del autor que puedan entender los chistes. Yo no entendí nada. 3 sobre 10.

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