'Ghost in the Shell', ¡Viva el Anime!

Los que me conocen ya sabrán que no tengo ni puñetera idea de Manga o Anime. Todo el genero de la animación fuera de les EE.UU es un terreno que desconozco totalmente y que, por tanto nunca he abordado. Podría decir que mi manga favorito es Akira y que mi director preferido es Hayao Miyazaki, pero también sería admitir que es practicamente lo único que ha caído en mis manos.

Pero eso sí, se reconocer algo bueno cuando lo veo y el pase de The Sky Crawlers en Sitges me dejó alucinado y me descubrió a un Master que se llama Mamoru Oshii. "El tipo que hizo Ghost in the Shell y Avalon" me decían... Pues ni idea oye. Pero rectificar es de sabios: el otro día me tragué Ghost in the shell y ahora vengo a rendir tributo a Oshii.

Recuerdo que vi esta película en VHS con 15 o 16 años porqué me la dejó un amigo pirado por el manga. No entendí nada. Yo me había quedado con la promo, esas escenas de acción, la chica con su manto de invisibilidad, los robots, y me encontré con una historia filosófica sobre el sentido de la vida y de la existencia. En aquella época me iba más Ninja Scroll y Uritsokidoji y no estaba para esas cosas. De hecho, hasta mucho después no aprecié la película de Akira como se merecía.

Pero viéndola hoy, me he dado cuenta que es una obra genial. Una película que resulta desconcertante pero, al mismo tiempo, estimulante y que deslumbra a nivel visual. Al final se hace corta, necesitaba más, no podía acabar así (por suerte ya estoy a punto de hacerme con la segunda parte...). Me sorprendió el temple con que Oshii rueda la escena del combate Chica VS Tanque, uno de los momentos cumbre y de los más trepidantes. En lugar de llenarlo todo de planos rápidos y confusos -marca de fábrica del cine de hoy (véase Quantum of Solace)- el director presenta una situación casi minimalista (un robot, una catedral, un rifle) y todo se desenvuelve con una coherencia aplastante y un envidiable sentido del ritmo. Realmente es una escena adorable que hace palidecer toda la saga de Matrix que tanto le debe a este Ghotst in the Shell.

Admito, eso sí, que me he quedado un poco descolgado con toda la trama y hay un montón de elementos que no acabo de encajar (frases del principio que cobran sentido media hora después), pero el resultado ha sido satisfactorio. Quizá la repita pronto, esta vez más atento a los detallitos. pero repito que, más allá de eso, la película funcionagracias a el ritmo que le imprime Oshii, por el diseño cercano (pero no copiado) a Blade Runner y por una excelente banda sonora. Todo fluye perfectamente de principio a fin y, como digo, deja con ganas de más. Próxima parada: Patlabor.

Lo mejor: el duelo con el tanque
Lo peor: llegar al final sin haber entendido el sentido de la peli

'Munich', cada vez mejor

Cuanto más pasa el tiempo mayor es el abismo que separa Munich y su competidora en los Oscar de aquel año, Crash, injustamente ganadora de 3 estatuillas (mejor montaje, guión y ¡película!). Hoy parece aun más delictivo que la artificiosa y tramposa cinta de Haggis se alzara por encima de la impresionante obra maestra que rodó Spielberg.

En el momento de su estreno me resultó un poco pesado el tramo central, como si algo se detuviera y costara volver a arrancar. Viéndola hoy no he encontrado nada de eso. La película es densa, cierto, pero está rodada con tanta maestría, vigor y atrevimiento, que resulta imposible no dejarse cautivar por sus imágenes.

Nunca he sido fan de Spielberg y siempre le he admirado con reservas. Ha dirigido obras maestras, pero por cada una hemos tenido que tragarnos un par de trabajos comerciales de calidad más que dudosa. Pero ante Munich, una obra alejada totalmente de su sello característico, no tengo otra opción que sacarme el sombrero.

A ratos casi parece un film de Scorsese o de Coppola por su intenso retrato de la familia (sea como clan, como etnia o como simple grupo de trabajo), por la importancia de ritos culinarios o sociales y por el incisivo uso de la violencia. Resulta interesante ver a Spielberg en este terreno, pero además, consigue una obra dolorosa, veraz (la mezcla de ficción y vídeos reales es impresionante) y sincera.

Todo roza la perfección. Además de presentar una maravillosa recreación de la época (vestimenta, texturas y coloers), cuenta con un puñado de personajes realistas interpretados por unos actores en estado de gracia. No solo Eric Bana, quien ofrece una de sus mejores interpretaciones. También Daniel Craig (que le den a James Bond), Ciarán Hinds (que ya demostró lo que es capaz de hacer en pozos de ambición) y Mathieu Kassovitz, además de los muchos otros secundarios.

Y si Munich no es un 10 es debido a un par de situaciones que no deslucen el resultado pero sí que le añaden imperfecciones. La primera, por inverosímil, es el encuentro en un piso franco de Atenas de dos grupos de terroristas, unos palestinos, otros israelíes. No quiero dudar de la veracidad de ese momento. No sé si el autor de Venganza, obra que inspira la película, tuvo información contrastada del momento, pero Spielberg no la afronta con la suficiente intensidad y queda fofa, falsa. Sin duda es necesaria para mostrar lo absurdo de la guerra que libran y que afectará a la evolución del personaje de Bana en los minutos finales pero, como digo, tiene un punto de comicidad involuntaria que no le sienta nada bien. La segunda es el montaje paralelo entre Bana, en cama y con su mujer, y la matanza final de los deportistas israelíes. Después de escamotear el momento del helipuerto durante toda la película, creo que hubiera sido mejor insertarlo de una forma distinta.

Pero, como digo, estos son simples peros en una obra impresionante y deslumbrante que debería pasar a la historia como una lección de cine. La cinta está llena a rebosar de escenas rodadas con una energía y una precisión únicas. Su proyección debería ser obligada para cualquiera que quiera aprender algo sobre montaje, composición o producción cinematográfica.

Lamentablemente, es Crash la película que lleva la etiqueta de OSCAR 2006 y, por extensión, la que recibirá una mayor presencia a nivel mediático. Una lástima.

Lo mejor: la selección de actores
Lo peor: algún momento Spielberg


El retorno (y de Bond también)

Buff, tres semanas hacía ya que no publicaba. Imperdonable. A ver si le vuelvo a coger el tranquillo a esto. Y para empezar: Quantum of Solace

Esta nueva entrega de la saga Bond (ya van 22) no acaba de funcionar como todos esperábamos. Es la segunda decepción del año después de Indiana Jones y, aunque en esta ocasión el porrazo no ha sido tan impresionante, sí que nos ha pelado las rodillas y el desengaño nos ha hecho saltar alguna lágrima.

La continuación directa de la excelente Casino Royale, no tiene el empuje, la inventiva ni el vigor de la anterior. No quiero decir con esto que la culpa de su falta de originalidad sea su condición de secuela (la primera de la serie, por cierto). Las continuaciones de El Caso Bourne, película que ha inspirado el giro realista de este James Bond / Daniel Craig, son mucho mejores que la original. Cada nuevo capítulo aportaba cosas nuevas a la saga, cada una reinventaba de nuevo el formato y en síntesis, sí, cada una era mejor que la anterior.

Aquí no es sólo la falta de sorpresas aquello que hace tambalear la cinta, sino también la falta de emoción en las escenas de acción que hacen de la cinta un montón de pasajes ruidosos, rodados con mucha cabeza (el director es el gran Marc Forster) pero montadas sin pies ni cabeza. Es imposible entender qué pasa. Bond y el malo de turno se pegan y se disparan pero gracias a la edición pasada de vueltas, ecléctica, epiléptica no sabemos quién está zurrando a quién. Eso es un problema endémico del cine de acción actual pero sorpresas como El increíble Hulk demostraban que todavía se podían hacer luchas inteligibles sin perder por ello la emoción. Curiosamente, lo que mejor funciona de Quantum son las escenas en que no luchan.

En mi opinión, Quantum of Solace arranca mal y acaba peor. No seré tan destructivo como mi admirado Àlex Gorina: opino que es bueno que el cine de acción actual (The Dark Knight y este Bond) vire hacia un tono sombrío y mucho menos divertido. Quizás tenga razón con que "ya no se trata de Bond" pero, con todos mis respetos, Bond era un rollo. Ya era hora de que cambiara.

La película no es mala pero sí resulta aburrida y repetitiva. Tiene escenas maravillosas, planos impresionantes (sobre todo los del desierto) pero no tiene un núcleo duro que la haga funcionar como un solo organismo. Es demasiado hiperbólica y dispersa y, al final, a pesar de ser corta, resulta farragosa y terriblemente larga. Admiro algunas soluciones inspiradísimas del director (el desenlace del duelo de lanchas y la caída sin paracaídas) y la interpretación de Craig es soberbia. Al otro lado tenemos unas mujer tan florero como siempre y un doblaje pésimo (ya sé que esto no es culpa de Forster). Me da miedo pensar que Casino Royale pueda convertirse en un oasis en medio del aburrido mundillo Bond i que ahora tengamos que volver a los (horribles) clichés de la saga. Yo apuesto por Craig y por el tono sombrío de la saga. Apuesto por seguir por ahí y rectificar ahí donde Quantum se ha estrellado. ¿Para cuando otra nueva entrega?

Lo mejor: los planos en el desierto
Lo peor: el doblaje español, vergonzoso


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