LA VIDA SECRETA DE WALTER MITTY. Horror cinéfilo



Entre los tópicos más gastados sobre el cine está ese de "la odiarás o la amarás". Suele usarse con películas difíciles de entender por el público más amplio, producciones independientes donde "no pasa nada", pelis "para críticos"... ya sabéis.

Pues La vida secreta de Walter Mitty, el último trabajo de Ben Stiller como actor y director, es una de esas películas para amar o odiar. A medida que la veía, no podía dejar de imaginar entre mis amigos dos grupos: los que a la mitad se largan después de tanta vergüenza ajena y los que están enamorados y dicen que es una de sus películas favoritas. En ese terreno nos movemos.

Esto es ideal para todos aquellos a quien (realmente) no les gusta el cine. Que se contenta con "historias bonitas", que se deja llevar por las buenas intenciones y que, sinceramente, les trae sin cuidado cualquier tipo de calidad técnica o de lógica narrativa. Esas personas que me dicen: "eres demasiado exigente".

Para todos vosotros, disfrutadla. La vida secreta de Walter Mitty es perfecta. Tiene unos paisajes espectaculares, humor, drama, comedia y es tan edificante y motivadora como un libro de autoayuda. E igual de insustancial.


Para los demás, ni os acerquéis. Toda la película bordea el ridículo desde el minuto cinco (la llegada del tren). Es totalmente inverosímil, lo cual no sería un problema si REALMENTE fuera una comedia. Pero desde el principio deja claro su tono de dramedia. Es divertida en algunas ocasiones, pero su objetivo primero es que te emociones. Y ahí es donde todo hace aguas. Cualquier divagación y salto de realidad es intolerable. El chiste a costa de Benjamin Button es sonrojante. Si se supone que vas en serio, esto no te ayuda. Lo entendería dentro de Tropic Thunder, pero aquí no pega ni con cola.

No le hace ningún bien a esta película que la comparen con Forrest Gump en la promoción. Sinceramente, Forrest Gump es una gran película que, por algún motivo que desconozco, odiáis. A mi me gusta. Tiene ritmo, es divertida, está bien narrada e interpretada. Walter Mitty, no.

Las idas y venidas del protagonista son tan gratuitas como increíbles. Un sinfín de tópicos y absurdos encadenados, uno detrás de otro. Lo peor, es que aunque tenga ese aire fantástico, esa imaginación del protagonista que lo aleja de la realidad, es totalmente previsible. Soy fan de Kristen Wiig y compro el momento Space Oddity, pero ni así.



"Se deja ver". "Para pasar el rato". Sabes lo que vas a ver". Son las réplicas que recibo cuando me cargo estas películas. Sinceramente, el cine debería ser algo más que esto. Sí, se deja ver. La acabé de ver. Pero si la hubiera dejado a la mitad... tampoco hubiera pasado nada.


Lo mejor: me gusta Kristen Wiig, no puedo evitarlo.
Lo peor: la previsible trama sobre la foto de portada.

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