Paradojas temporales: cuando 'Donnie Darko' conoció 'Regreso al Futuro’

Recientemente he recuperado en DVD Donnie Darko y Regreso al Futuro. Dos películas con algunos paralelismos y que muestran como una historia similar puede ser contada bajo puntos de vista radicalmente distintos. Ambas películas se pueden hacer encajar dentro del subgénero de viajes en el tiempo, aunque veremos que cada una usa ese elemento común con una intención distinta. Os aviso que el texto que viene ahora es un poco largo y, por supuesto, está lleno de SPOILERS.

Para empezar, me niego a entrar en ningún tipo de debate sobre cual de las dos películas es científicamente más rigurosa. He leído discusiones de este tipo por internet y me parecen de lo más absurdas: para mi, cualquier viaje en el tiempo es pura ciencia ficción.

Donnie Darko es una película del 2001 ambientada en 1988, cinco años después de que la película Regreso al Futuro se convirtiera en uno de los mayores éxitos comerciales de la historia e incluso le hace referencia cuando el protagonista investiga sobre el viaje del tiempo -hay más referéncias a la cultura popular de la época, como el libro It y la película Posesión Infernal. Esto muestra que Donnie Darko funciona como un reflejo de Regreso al Futuro aunque el resultado sea una imagen distorsionada, oscura y enfermiza de la otra película.

Evidentemente se trata de dos trabajos que atacan frentes distintos. Regreso al Futuro es una cinta familiar e inocente, donde ni siquiera los malos son tan malos. Todo el mundo es más o menos simpático y la violencia que aparece es infantilizada con golpes, tropezones y choques en el estiércol. Donnie Darko, en cambio, es una fábula fantástica con toques góticos de lo más siniestros. Su personaje principal es un bicho raro que actúa al margen de la ley y que se rige por un dudoso sistema de valores.

No estoy hablando de que una película tenga mejor o peor calidad que la otra, solo estoy comparando el tono de las cintas. Fijémonos en que las dos arrancan de forma similar, como si se tratara de un videclip, pero con matices: Donnie baja la colina en bici mientras suena The killing moon, de Echo & The Bunnymen y Marty va en monopatín al instituto mientras en off suena The power of love, de Huey Lewis and the News. A partir de ahí, la película dirigida por Robert Zemeckis se adentra en temas populares inocentes de la época en que se sitúa la película mientras que la de Richard Kelly se adentra en grupos más oscuros oscuro de los 80. Como muestra, debemos destacar la versión que Gary Jules hizo del tema Mad World para Donnie Darko. Se trata de una canción inquietante y pesimista que, en la nueva versión, pierde parte de la denuncia social que me gusta encontrar en Tears for Fears, pero gana en melancolía y profundidad.

La música es uno de los aspectos, pero también podemos decir lo mismo de la fotografía, de la puesta en escena o de la interpretación de los actores. Y todos estos elementos llevan a la que creo que es una de las cuestiones más interesantes a la hora de comparar estos dos trabajos y que, quizá, debería explotarse más: objetivos y consecuencias del viaje en el tiempo.

Todos hemos asumido ya, gracias al cine, que un viaje en el tiempo comporta paradojas que pueden llegar a modificar el futuro. Las dos películas parten de ahí y es la voluntad de cambio lo que lleva a los chicos a actuar de una determinada manera. Lo que mueve a Marty es, por un lado, su propia supervivencia y, por otro, un egoísmo muy ligado a la cultura capitalista. Cuándo Marty vuelve al futuro después de su periplo en el pasado, se encuentra con una famíla mejor. Su padre es escritor de éxito, su madre no es alcohólica y sus hermanos (antes unos freaks) han ascendido en la escala social y tienen unos trabajos la mar de dignos. En la película se plantea como algo positivo que Biff, que no deja de ser un amigote de su padre, pase de se el jefe a una especie de absurdo esclavo de los MacFly. El mensaje parece claro: "procura que las cosas te vayan mejor, aunque eso provoque la caída de los que te rodean". Pero además, existe otro objeto mucho más obsceno que refuerza ese pensamiento tan americano. Al principio de la película Marty ve un todo terreno negro, símbolo del éxito social que, por supuesto, aparecerá aparcado en su garaje al final de la película.

Regreso al Futuro empieza con la canción de The Power of Love, pero quién realmente actúa por amor es Donnie, el personaje de la otra película. Después de conocer cual es el futuro que espera a la humanidad (básicamente la humanidad de su barrio), Donnie decide sacrificar su propia vida en beneficio de los demás. El protagonista escapa de una muerte espectacular tras el aviso de un conejo gigante que le avisa del fin del mundo (momento en que se cerrará el circulo temporal creado). Hasta que llegue ese momento Donnie lleva a cabo una série de actos que benefician a los demás (aunque él se vea obligado a huír de la ley) destapando ciertas injusticias y mostrando el egoísmo imperante en su sociedad. Quizá el mundo fuera mejor así, pero Donnie debe volver atrás en el tiempo para restablecer el continuo espacio-temporal original. Él muere y los espectadores sabemos que todo lo que hemos visto en pantalla, realmente, nunca sucederá.

Pero ahí es donde yace otra de las grandes diferencias entre los filmes. El viaje a través del tiempo de Marty en Regreso al Futuro ha sido límpio, sin fisuras. A parte de él (y de Doc Brown que, por supuesto, sobrevive), nadie se da cuenta del cambio y se crea así un nuevo futuro en el que todo es normal porqué se ha borrado el anterior. En cambio en Donnie Darko, pese a que no debería ser así por la lógica de los viajes en el tiempo, el salto hace mella en los personajes y son conscientes (a través de sueños, horribles pesadillas y premoniciones) de lo que (no) les ha sucedido. El final resulta por esto un tanto extraño y arbitrario. Uno no sabe exactamente a qué atenerse y es difícil esclarecer si ha servido de algo la bondad de Donnie (¿cambiará su actitud el personaje de Patrick Swayze?) o si todo seguirá bajo esa aparente tranquilidad en la que viven sus personajes mientras todo se desmorona bajo de la superficie.

Regreso al futuro, en definitiva, apoya una visión limpia de la sociedad, donde teóricamente no existe la maldad mientras sus personajes se rigen por valores de lo más materiales. Donnie Darko, en cambio, da respuesta a la pregunta “¿y si pudiera evitar los males del mundo?” el resultado es ambiguo y no queda claro si resolver el mal hiciera un auténtico bien al mundo. Seguramente la única certeza que se desprende de la cinta es que Donnie será etiquetado como un chico maldito tal como tanto teme su padre, pese a que su accidente fue fruto de su propia voluntad.


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