Mostrando entradas con la etiqueta aventuras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aventuras. Mostrar todas las entradas

El Decepcionante Imaginario del Dr. Parnassus

Para qué nos vamos a engañar, soy fan de Terry Gilliam y eso condiciona a la hora de ver sus películas. Dejando a un lado La Bestia del Reino y siendo (muy) benevolente con Los Hermanos Grimm puedo decir que me gustan todas sus peliculas. Por eso el El Imaginario del Dr. Parnassus me ha parecido de lo más decepcionante.

No me vale la excusa de que Heath Ledger ha muerto y, "claro, había que acabar la película de alguna manera". Ni que digan que la jugada de Gilliam es "maestra" porqué contrató a los colegas actores del actor para que acabaran su papel y le dieron el dinero a su hija o que la película está firmada como de "Heath Ledger and Friends"... ¡Nada!

Valorando la película al margen de todo este ruido, me doy cuenta que se pierde por un montón de divagaciones, las estrellas sustitutas sobreactúan que es un gusto y toda la imagineria visual resulta ridícula por culpa del exceso de CGI. El guión languidece sin ningún momento especialmente relevante que sacuda un poco al espectador.

Las comparaciones son odiosas, pero comparémos. En todas las películas de Terry GIlliam, por muy disparatadas, inconexas, excesivas o gratuitas que sean, subyace un poso melancólico y emotivo. Principalmente se trata de una reivindicación de la libertad individual más allá de las convenciones sociales o culturales. Los persojanes del director son marginados sociales, seres alienados o dementes con una particular visión del mundo. Al final nos damos cuenta de que el loco es, quizás, la persona más sensata y el espectador acaba empatizando con ellos. Eso es, por encima lo que sucede en El rey pescador, Tideland, 12 Monos, Brazil...

En El Imaginario parece que Gilliam haya sido consumido por su propia etiqueta. Ninguna de las subtramas acaba de funcionar. No emocionan ni divierten ni resultan terroríficas. Sinceramente, me trae sin cuidado el pacto entre Parnassus (Christopher Plummer) y el diablo (Tom Waits). Y lo que más me desconcierta es la buena acogida que ha tenido por parte de la crítica. Algo no acaba de funcionar si apalean Tideland pero defienden este trabajo tan superficial. Cómo decía Bukowski hablando de Van Gogh: "os gusta por motivos equivocados". No están valorando la película sinó las condiciones en que se ha llevado a cabo. Para algunos habrá suficiente con eso, pero dentro de 10 años nadie se acordará de eso y lo que quedará es una película mediocre. El tercer pero en la carrera de un director que casi siempre resulta estimulante.


Lo Mejor: yo que sé, ¿Christopher Plummer?

Lo Peor: el exceso de efectos generados por ordenador.

Clic para ver el Trailer

Viaje al centro de la tierra: 100% espectáculo, 0% originalidad













Dentro de unos años la tecnología del cine 3D será: a) absolutamente normal y convivirá con el cine tradicional, o bien b) será historia. Sea como sea, de lo que no cabe duda es que Viaje al centro de la tierra quedará totalmente olvidada pues su único atractivo es el visionado en un cine en 3D.

Viaje al centro de la tierra es una cinta totalmente previsible y falta de originalidad. No hay nada especialmente destacable en las interpretaciones, en el guión, en la puesta en escena... todo en ella está escrito, diseñado y planificado para ser mostrado en 3 dimensiones. Está bien como experiencia, no lo niego, pero si quieren volver a arrastrarme para que me ponga unas gafotas de esas, deberá ser con una película de más calidad. Si los efectos digitales ya han hecho perder la cabeza a muchos, no quiero ni pensar lo que puede ocurrir con esta nueva tecnología en manos de tipos como George Lucas.

Está claro cual es el target de esta cinta: los niños. Y si sirve para que vuelvan a llenar las salas, me quitaré el sombrero ante esta película, pues muchos de ellos jamás han pisado una sala de cine. Pero eso no implica que la película deba ser tan simple, tan funcional. A pesar de la novedad del espectáculo, si exceptuamos un pare de escenas (el ataque de los peces y del tiranosaurio), el resto resulta imperdonablemente previsible. Y nisiquiera tecnologicamente resulta perfecta, pues se nota que el formato 3D está en pañales (resultan muy raros algunos objetos en primer plano desenfocados o los planos de escorzo).

Me pregunto cuales son las intenciones de esta película. En demasiadas ocasiones (como en la persecución de carretillas) parece un producto diseñado para un parque de atracciones. Es deplorable, por cierto, el pésimo montaje de esa escena, donde los planos creados por ordenador y los de los actores no encajan ni por casualidad. Pero eso no me molestó tanto como el tufillo educativo de toda la propuesta. El guión está plagado de frases incrustadas con calzador en plan: "¡Oh!, esto es magnesio un material inflamable, de color...." o "el esquisto es una piedra metamórfica que tal y cual..." o "el aire caliente sube y por eso nos arrastrará...". Se nota que sus artífices pensaron en los colegios como fuente de audiencia a buen precio. La frase "ese es uno de mis libros recomendados para el verano" deja claro a quién le está hablando la cinta. Pero resulta imperdonable que alguien haya escrito una frase como la que pronuncia Sean (Josh Hutcherson): "ojalá hubiera leído ese libro". Evidentemente la obra de Verne aumentará de ventas a partir de ahora, pero habrá que vigilar que la productora no se alíe con alguna editorial... si es que no lo ha hecho ya.

Lo mejor: las 3D son divertidas
Lo peor: la película no lo es

El bodrio del año: 'Aprendiz de Caballero'

No creo que en lo que queda de año podamos ver muchas películas tan malas como esta Aprendiz de caballero, una engañosa traducción de la original Virgin Territory. En Italia dejaron claro de qué iba esta desfachatez con el título Decameron Pie, es decir, una adaptación del Decameron, de Bocaccio, para un publico adolescente ("y también estúpido", debieron pensar sus productores). Si aquí se hubiera usado el ya clásico Como Puedas en vez de tomarnos el pelo con este pretendido retorno de Destino de Caballero, nos habríamos ahorrado el precio de la entrada. Por desgracia no ha sido así.

No se puede decir nada de bueno de esta película. Arranca estrepitosamente y no creo que ni siquieira los chicos y chicas de 15 años y cargados de hormonas hayan sido capaces de encontrarle la gracia. El supuesto erotismo que intenta desprender está a la altura de las cintas que Alvaro Vitali (Jaimito para nosotros) rodó en los años 70 y de las comedias autóctonas de Pajares y Esteso. El humor es vergonzoso y vergonzante y la supuesta aventura que parece anunciar el cartel brilla por su ausencia. La banda sonora, aunque no sea especialmente mala, va a su rollo, sin nada que ver con las imágenes y el resultado se asemeja más a un video de comunión casero que a una producción de unos grandes estudios (y respaldada por los Laurentis).

Queda claro desde el primer plano de cinta que las actrices solo se han contratado para lucir tipito (y pechos) con la excepción de la belleza Misha Barton, que no enseña nada de nada. Y si las chicas son poco más que floreros rubios, los actores son mucho peores. Unos paródicos Craig Parkinson i Tim Roth (que alguien me explique de diablos hace aquí) consiguen salvar la papeleta pero el resto produce urticaria de malos que son. El peor de todos, sin duda, Hayden Christensen, ese James Franco de Pacotilla que parece empeñado en enterrar su carrera al aceptar papeles como este.

Aprendiz de Caballero nunca debería haber visto la luz. Que pidan casi 7 euros por ir a ver un bodrio como este es un insulto. Mientras estrenen en las salas películas como esta y, además, intenten vendérnoslas como lo último en cine de aventuras, la piratería estará justificada.

Lo mejor: mmm... esto... ¿Tim Roth?
Lo peor: no ser capaz de salir del cine a media película

Recuperando ‘En Busca del Fuego’

Esta es una de esas películas que consiguen engancharme cada vez que la cazo por televisión. Con cada nuevo visionado me doy cuenta de las muchas limitaciones de la cinta pero, en cambio, también confirma que aquellos elementos que me atrajeron en su momento siguen estando presentes. Elementos que le confieren a la cinta un tono único y especial que no se ha vuelto a repetir en años.

Hay un montón de cosas que fallan en esta película. El maquillaje de muchos de los homínidos que pululan por la cinta es intolerablemente malo. Ni siquiera en El planeta de los simios (1968) habíamos visto máscaras tan rígidas. Los mamuts son ridículos y parecen diseñados para una obra de teatro infantil. Además la trama tiene algunas escenas sonrojantes, como el team-up entre humanos y mamuts o el (cutre) aspecto de los dientes de sable. Tampoco entiendo algunos de los movimientos de cámara (p. ej. la extraña panorámica desde Perlman hasta el resto del grupo al inicio de la cinta) y el montaje muestra demasiados problemas de continuidad por culpa de diferencias en las iluminaciones o las texturas. Sé que peca de pretenciosa y que resulta un poco inocentona pero, a pesar de esto, es un film que me encanta.

Me gusta la película porqué tiene buenos personajes. Los tres aventureros prehistóricos que se juegan el pellejo en busca de fuego (Everett McGill, Ron Perlman y Nicholas Kadi) y el resto de secundarios (sobretodo Rae Dawn Chong) resultan entrañables; además es una cinta emocionante que consigue atraparte pesa a ser muda o, por lo menos, lingüísticamente ininteligible. Me gusta que Anthony Burgess (La Naranja Mecánica) sea el encargado de crear el lenguaje de los homínidos porqué le aporta realismo y veracidad a la función. Me gusta ver como se refleja la evolución del ser humano a través de los distintos grupos sociales. Me gusta porqué tiene escenas divertidas (la huida en el árbol entre otras) y toda la historia está llena de tensión. Tiene algún que otro plano visualmente impresionante y es de agradecer que no sea demasiado larga.

En definitiva, sé que En Busca del fuego tiene un montón de problemas y que necesita más de un parche, pero se trata de una película que me atrae y que me divierte y que no me importa repetir cada vez que la encuentro por televisión. Su director, el por otro lado pesadísimo Jean Jacques Annaud, rodó aquí uno de sus mejores trabajos. El nombre de la rosa es una cinta pretendiosa, pedante y aburrida que empalidece al lado de la novela que le da nombre; debo admitir que Enemigo a las puertas me gustó, pero Siete años en el Tibet era un rollo de cuidado. Por lo menos hay que agradecer que el mismo Annaud se arriesgara el año 2004 a rodar Dos Hermanos, con un estilo parecido al de El Oso, demostrando así que el cine aún tiene un montón de estilos que explotar y que pasan desapercibidos por culpa de la mastodónica presión del box-office.

Lo mejor: un ritmo envidiable
Lo peor: a sus FX no le vendrían mal un arreglo en plan Star Wars

Rollos paranormales: 'Expediente X. Creer es la clave'













Seguramente no soy la persona más adecuada para juzgar esta película. La serie original, de la que solo vi media docena de capítulos, nunca me llegó a enganchar y dejé escapar la primera película sin ningún problema de conciencia. Por tanto, es normal que no me haya gustado la segunda película. No sé lo que opinaran los que sí fueron seguidores de la saga, pero yo, que solo la puedo analizar como un producto aislado e independiente, opino que es una película floja y sin ningún tipo de gancho artístico o comercial.

Seguramente un slogan como Creer es la clave (I want to believe en la versión original) ya no ofrece demasiadas esperanzas de que vayamos a ver una gran película. Me gustaba mucho más el enfrentate a tu futuro del primer film que, por lo menos, insinuaba que el universo Expediente X se debía adaptar a un nuevo medio tras la inminente desaparición de la serie mientras que esta hace un desesperado llamamiento a la fe de sus creyentes.

¿Qué nos ofrece Esta nueva entrega de Expediente X? No tiene mucho sentido analizar esta película como si se tratara de una obra de ciencia ficción. No hay extraterrestres ni ningún otro elemento que permita situar la trama en un entorno mínimamente irreal. Tampoco se salva como thriller porqué la investigación de Mulder y Scully resulta tediosa y aburrida. Hay otros personajes en la película, pero se mueven como si fueran marionetas sin voluntad. El caso médico al que se enfrenta Dana Scully no aporta nada dramáticamente y resulta un lastre por lo trillado de la situación: médico quiere salvar vida de paciente en estado crítico (un niño, por supuesto,) pero no recibe el apoyo de sus superiores para probar nuevas técnicas médicas (me aburro). Finalmente, el poco atractivo que pudiera suscitar la relación entre Mulder y Scully se pierde por el pésimo trabajo interpretativo de Gillian Anderson mientras que David Duchovny (triste pero cierto) resulta de lo mejorcito de la función.

Expediente X fue una serie de culto de los 90 pero hoy no es más que una pálida parodia de aquellos días, un chiste malo que se usa en televisiones de bajo presupuesto para llenar agujeros en las parrillas como si se tratara de Se ha escrito un crimen o Diagnóstico Asesinato. No entiendo cual es la razón que ha llevado a los productores y al director, Chris Carter, 10 años después de la primera película, a desenterrar unos personajes llenos de polvo y que (creo) nadie echaba de menos. Si me dicen que se trata de un piloto para una nueva temporada que al final se ha estrenado en pantalla grande me lo creo. De hecho no hay ninguna diferencia entre Creer es la clave y un capítulo de la serie. No hay ningún elemento en la puesta en escena, en la fotografía, en el guión, en las interpretaciones o en la música que justifique el salto al cine. No estoy hablando (por supuesto), de más y mejores efectos especiales, sino de un uso más inteligente del lenguaje cinematográfico.

Tampoco se trata de una cinta calamitosa. No es para echar a correr, pero parece rodada sin alma ni entrañas ni corazón y el resultado final es el de un producto gris y anodino que no tardará en desaparecer de nuestra memoria.

Lo mejor: la primera escena en el hielo
Lo peor: el resto de escenas en el hielo

Últimos Posts