Sitges 2014: I'm back!
Esto es lo que he visto, esto es lo que me ha parecido:
1- Han gong-ju
Un excelente drama coreano sobre una chica que huye de su pasado. El montaje a base de flashbacks es cruel con el espectador: cuanto mejor está la chica, más sabes sobre su pasado. Lagrimones como puños. Un 9
2- Young ones
Saga familiar post-apocalíptica. Buena combinación de western y ciencia ficción. Quizás al actor protagonista le falta carisma. Buenas ideas, imágenes poderosas, pero le falta empaque. Un 6
3- Musarañas
Cuento gótico español de mujeres encerradas en un piso con un hombre que será su objeto de deseo. Claustrofóbica y enfermiza, con un tramo final un tanto descontrolado. Pero con unas interpretaciones de lujo. Me encantó. Un 8
4 -Kiki's Delivery Service
Versión de imagen real del clásico de Hayao Miyazaki. Un horror solo apto para niños muy niños. Dice que adapta la novela original, que no es un remake. Pero es aburrida y sosa. Un 3
5- Pos Eso
Película de animación española, hecha con plastilina en stop-motion. Técnicamente da la talla pero no tiene ningún tipo de ritmo. Aparece toda la fauna cañí pero lo que deberían ser cameos rápidos se convierten en la trama de la película. ¿Lo mejor? los homenajes al genero. Un 6
¡Roxy! (AKA Scott Pilgrim Obsession)
'All Good Things'. Cosas no tan buenas
Dos Putus Cracks
El Decepcionante Imaginario del Dr. Parnassus
No me vale la excusa de que Heath Ledger ha muerto y, "claro, había que acabar la película de alguna manera". Ni que digan que la jugada de Gilliam es "maestra" porqué contrató a los colegas actores del actor para que acabaran su papel y le dieron el dinero a su hija o que la película está firmada como de "Heath Ledger and Friends"... ¡Nada!
Valorando la película al margen de todo este ruido, me doy cuenta que se pierde por un montón de divagaciones, las estrellas sustitutas sobreactúan que es un gusto y toda la imagineria visual resulta ridícula por culpa del exceso de CGI. El guión languidece sin ningún momento especialmente relevante que sacuda un poco al espectador.
Las comparaciones son odiosas, pero comparémos. En todas las películas de Terry GIlliam, por muy disparatadas, inconexas, excesivas o gratuitas que sean, subyace un poso melancólico y emotivo. Principalmente se trata de una reivindicación de la libertad individual más allá de las convenciones sociales o culturales. Los persojanes del director son marginados sociales, seres alienados o dementes con una particular visión del mundo. Al final nos damos cuenta de que el loco es, quizás, la persona más sensata y el espectador acaba empatizando con ellos. Eso es, por encima lo que sucede en El rey pescador, Tideland, 12 Monos, Brazil...
En El Imaginario parece que Gilliam haya sido consumido por su propia etiqueta. Ninguna de las subtramas acaba de funcionar. No emocionan ni divierten ni resultan terroríficas. Sinceramente, me trae sin cuidado el pacto entre Parnassus (Christopher Plummer) y el diablo (Tom Waits). Y lo que más me desconcierta es la buena acogida que ha tenido por parte de la crítica. Algo no acaba de funcionar si apalean Tideland pero defienden este trabajo tan superficial. Cómo decía Bukowski hablando de Van Gogh: "os gusta por motivos equivocados". No están valorando la película sinó las condiciones en que se ha llevado a cabo. Para algunos habrá suficiente con eso, pero dentro de 10 años nadie se acordará de eso y lo que quedará es una película mediocre. El tercer pero en la carrera de un director que casi siempre resulta estimulante.
Lo Mejor: yo que sé, ¿Christopher Plummer?
Lo Peor: el exceso de efectos generados por ordenador.
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'Terminator Salvation'

Salvation sobreviu al canvi de protagonistes, de rols i d'escenaris. El fet de situar-se més de 10 anys en després de l'últim capítol obliga a diferenciar-se en les formes i en l'estil. Un dels seus principals atractius és la fisicitat de totes les escenes d'acció, el realisme que es desprèn d'una fotografia seca i crua, més propera a l'estil post-apocalíptic de Mad Max o al combat desèrtic de No Country for old men que a la voluptuositat tecnològica de clàssics de la Sci-Fi com Blade Runner o la mateixa Terminator 2.
És precisament quan la cinta s'allunya d'aquest to aspre i brut que alguna cosa comença a fallar: les motos robòtiques, els submarins i les instal·lacions ultra-informatitzades (tant dels bons com dels dolents) no encaixen ni per casualitat en la història. Els diàlegs alenteixen la pel·lícula, però quan tot es torna a reduir a una persecució entre robots, humans i cyborgs enmig del desert, tot va bé: el ritme s'allibera i la cinta es torna àgil i dinàmica. La ciència ficció pràcticament ha desaparegut. De fet el tema de viatges amb prou feines s'insinua i l'únic punt de complexitat és admetre que la cinta és, al mateix temps, seqüela i preqüela del primer lliurament de la saga. Tampoc no hi ha cap escena especialment contundent ni espectacular. En cap moment ens quedarem bocabadats, però en general és una cinta efectiva, divertida i que passa prou bé.
En definitiva, no ens trenquem el cap. Terminator Salvation és pura Sèrie B revestida amb un pressupost multimilionari. El seu director ho sap i per això no dubta en dirigir-se al fan de la saga amb plans copiats literalment de les cintes originals i cameos totalment impossibles però que a mi em van arrencar més d'un somriure.
'Coraline' - Atrás queda Burton

'Monstruos Contra alienigenas' - El auténtico (y aburrido) 3D
Demasiado se ha hablado de esta película antes de su estreno: la revolución del cine, un salto comparable al del sonoro o el color, nuestra percepción del cine va a cambiar, el fin de la piratería... Y mientras estás en la sala piensas: "sí, son 3D; sí, son espectaculares; sí, las texturas son para quitarse el sombrero pero... ¿Y qué más da?'El curioso caso de Benjamin Button' - No es 'Lawrence de Arabia'
Una de las muchas quejas que le han caído a David Fincher por su última película es que es demasiado larga. Él se ha defendido diciendo que se trata de un problema de perspectiva, que también decían lo mismo de Lawrence de Arabia y que mírala ahora. Una de dos: o Fincher no se da cuenta de lo que dice o de verdad cree ciegamente en este irregular hijo que ha parido.La primera hora es impresionante: crea un ambiente, un tono y unos personajes que podemos llegar a querer i comprender. Pero después de la impresionante escena contra el submarino, todo empieza a irse al traste. ¿Los principales problemas? 1) Las constantes interrupciones del tiempo presente con una viejísima Cate Blanchett y una pésima (como siempre) Julia Ormond. 2) Los momentos Forrest Gump en que el guionista se acuerda de si mismo y coloca colibríes como si fueran las plumas en la cinta de Zemeckis. Y 3) El momento Magnolia (también llamado Amelié): después de crear unas reglas del juego claras y precisas durante dos horas, al final los artífices de la película van y rompen la baraja. Tras hacernos creer que nos encontramos ante una historia en off (Benjamin lo explica todo), nos toman el pelo y nos muestran una escena de narrador omnisciente que acaba de tirar por los suelos la poca credibilidad que le quedaba a la película.
Y Forrest Gump le da mil vueltas a Benjamin Button.
Lo mejor: su aspecto audiovisual y Tilda Swinton
Lo peor: que nos vendan gato por liebre
'El Intercambio', Otra Obra Maestra
No negaré que por culpa de su promoción, temía que esta película fuera un rollo monumental. Por un lado, sí, se trataba de la última película de Clint Eastwood, un auténtico Master del Universo pero, por otro lado, ahí estaba ese tráiler al más puro estilo telefilm -con la frase "mi hijo" pronunciada media docena de veces- y con Angelina Jolie de por medio. No había demasiadas ganas, no.Pero por suerte, al final la fui a ver y debo decir que todo aquello que pensé -e incluso dije- estaba fuera de lugar. Quizás algún día me atreva a ver Vicky Cristina Barcelona y resulte que también es buena (aunque no creo que eso pase en breve).
Bien, Clint Eastwood parte de un tema, sin duda, de lo más simplón y telefilmesco: la trama, lo que sería el simple plot es exactamente igual que el de cualquier otro bodrio "basado en hechos reales". Por suerte ahí está Eastwood, un director inigualable capaz de encontrar oro en cualquier lado y (no lo neguemos) un guionista que ha realizado un impresionante trabajo a la hora de filtrar los tópicos.
El mayor acierto del director es conseguir que la historia, la que se narra en el anuncio, sea solo el arranque de una película que tiene en su tono directo y doloroso su mayor baza. Angelina Jolie es una actriz que jamás me ha gustado en pantalla y no haré ahora ninguna retractación: sigue sin gustarme. Su actuación es tan forzada, tan estudiada, tan dolorosamente racional, que acaba por alejar a todos de su particular drama. Pero, como digo, la gracia de la película es como Eastwood sabe esquivar todos los tópicos y concesiones del melodrama y del thriller -los dos géneros entre los que navega- y permite que la película funcione paralelamente (que no al margen) de la actuación de Jolie.
La madre es, evidentemente, el motor de la película y el desencadenante de todo en lo que ella sucede. Pero el caso del secuestro se bifurca en múltiples vías secundarias que permiten discutir sobre temas como la impunidad con que actúan las fuerzas de la ley o la necesidad de aplicar la pena de muerte, por imperdonable que sea el crimen cometido. Además Eastwood se guarda en la manga un montón de ases en forma de climax. Un final que lleva a otro que lleva a otro hasta un final que es todo menos cerrado.
Del mismo modo que en Million Dollar Baby, Un Mundo Perfecto y Mystic River, Eastwood crea un retrato pesimista y cruel de la sociedad americana. Y una vez más, como pasaba en esas tres grandes películas no le cede al espectador la posibilidad de evadirse del dolor, ni de desahogarse a través de una resolución lacrimógena. Eastwood sumerge al espectador en un mundo tenebroso y dolorosamente veraz. La película es sombría y el relato que narra más aún. Un drama constante, denso e interminable que deja al espectador exhausto, agazapado en su butaca. Pero al contrario que en las tres películas mencionadas anteriormente, el director nos presenta una brizna de optimismo, una pequeño pero importante resquicio por donde se cuela la esperanza de esa madre desesperada. Quizás no lo parezca, pero al final, el director nos está brindado el único final abiertamente positivo desde Deuda de Sangre (2002).
Y otro punto a favor de la película es que consigue (aunque no lo he en ninguna crítica) algo aparentemente imposible: mostrar a la iglesia -con ese personaje interpretado por John Malkovich- como un elemento positivo para la sociedad y no como ese maligno monstruo con piel de cordero que demasiado a menudo nos vende el cine de hoy. ¿Nadie se ha dado cuenta de ello?
Lo peor: a pesar de todo, el lastre de Angelina Jolie
Bukowski (II): 'Barfly' VS 'Factótum'
La interpretación de Rourke es pésima. Seguramente se encontraba en algún momento bueno de su carrera y anda por la escena como si fuera Marlon Brando o algo así. Sobreactúa, grita, camina de una forma extraña... en teoría imita al escritor de música de cañerías pero no se parece en nada.
Casi 20 años después, en 2005, se rodó Factótum, escrita y dirigida por Bent Hamer. En esta ocasión, como su propio nombre indica, se trata de una adaptación de la novela homónima, publicada en 1975. Allí, todo el peso de la película recaía sobreMatt Dillon , haciendo una interpretación mucho más acertada. Quizás no se trate de un papel camaleónico, no se parece demasiado al escritor pero sí que se trata de una buena interpretación.
Ahora bien, ¿qué película es mejor? ¿cual transmite de una forma más eficaz la prosa de Charles Bukowski? sin duda la primera. Factótum hace un esforzado traslado del universo bukowskiano. Se mueve, al igual que la mayoria de textos del autor, en un terreno pantanoso entre el retrato más realista y un ambiente de fábula, casi surrealista. Además, cabe destacar el interesante diseño de producción. Jamás sabemos a ciencia cierta si es actual o corresponde a Los Angeles de hace dos décadas. Hay coches modernos, pero es como si todo se hubiera detenido hace años. Esto también se puede decir de los textos deBukowski: tienen el mismo tono, fondo y contenido tanto si están escritos en 1960 como si se trata de los últimos que publicó el autor.
Pero Factótum carece de algo que sí tiene Barfly y es el auténtico estilo Bukowski. Me explico. La película de Matt Dillon da pié a que todos los detractores del autor puedan seguir criticándolo: que si es un borracho, que si pega a las mujeres, que si es un misógino, que si se repite... todo lo que queráis. Las formas son las mismas. Pero Barfly consigue sacar a relucir algo más. Al igual que en sus novelas o textos breves, tras la forma, tras la suciedad, se esconde algo que florece cuando a) nos fijamos detenidamente en el lenguaje -cosa difícil si tenemos en cuenta la velocidad que imprime el autor a sus textos- o bien, b) si leemos muchas obras del mismo autor. Sí, se repite, pero transmite un sentimiento único y sincero que es lo que, creo, consigue enganchar a susfans. ¡Nadie que haya leído La senda del Perdedor puede decir alegremente que Bukowski es un frió rufián sin sentimientos!
Barfly, insisto, pese al estúpido acercamiento del actor protagonista, termina dejando un suculento sabor de boca. Agridulce, por supuesto, pero no tan radicalmente destructivo como el de Factótum. En ese bar de mala muerte (me refiero a la cinta de Schroeder, Factótum también acaba en un antro) se respira serenidad, orgullo, camaradería y, si queréis, libertad. Y eso es lo que defendió a capa y espadaBukowski durante toda una vida dedicada a la escritura.
Por cierto, del desengaño de Barfly surgió la novela Hollywood, donde Bukowski retrata magistralmente los entresijos de esa destructiva maquinaria que es Hollywood. Aunque cambie los nombres, todos los implicados en la cinta están ahí, férreamente retratados por Bukowski. Imprescindible.
Bukowksi (I): 'Born Into This'


No sé qué pensarán de este documental aquellos que no conozcan la obra del autor, pues no cabe duda que es un producto para fans. Born Into This hace un repaso de toda la obra publicada por Bukowski de forma cronológica -de los escritos underground hasta sus últimas novelas- a través de distinto material de archivo y declaraciones de gente que lo conoció. La verdad es que el ambiente es el de una reunión deamiguetes , todos hablando de un desaparecido colega. Se respira camaradería, respeto y admiración. Desde luego eso se transmite al espectador, quien consigue profundizar en la figura deBukowski y ver que, efectivamente, todo aquello que él escribía tenía que ver con su vida cotidiana.
Los extractos de vídeo son impresionantes. A veces, este tipo de recopilatorios resultan aburridos, repetitivos e insolentemente vacíos de contenido, pero el director, John Dullaghan, consigue elegir lo mejor de cada casa y sintetizar en dos horas un montón de material. Encontramos entrevistas de televisiones europeas y americanas, fragmentos de otros reportajes realizados por directores como Taylor Hackford y Berbet Schroeder y declaraciones de todos aquellos que le conocieron, incluyendo sus mujeres, sus amigos, sus compañeros y su hija.
El documental tiene un aspecto muy cuidado. Pese a ser una suma de declaraciones y citas, funciona bastante bien. Tiene un buen ritmo y un cuidado diseño que fusiona la imagen pura de lo que vemos con las propias palabras de la obra del autor. No solo las oímos, enoff, sino que las leemos escritas sobre la pantalla, conviviendo con el propio autor y con los que le rodean, siguiéndolo en sus paseos por los barrios de Los Ángeles.
Lo mejor: el acercamiento a la faceta más personal de un maravilloso autor
Lo peor: falta la visita al Apostrophes del prepotente Pivot
'Ghost in the Shell', ¡Viva el Anime!

Los que me conocen ya sabrán que no tengo ni puñetera idea de Manga o Anime. Todo el genero de la animación fuera de les EE.UU es un terreno que desconozco totalmente y que, por tanto nunca he abordado. Podría decir que mi manga favorito es Akira y que mi director preferido es Hayao Miyazaki, pero también sería admitir que es practicamente lo único que ha caído en mis manos.Recuerdo que vi esta película en VHS con 15 o 16 años porqué me la dejó un amigo pirado por el manga. No entendí nada. Yo me había quedado con la promo, esas escenas de acción, la chica con su manto de invisibilidad, los robots, y me encontré con una historia filosófica sobre el sentido de la vida y de la existencia. En aquella época me iba más Ninja Scroll y Uritsokidoji y no estaba para esas cosas. De hecho, hasta mucho después no aprecié la película de Akira como se merecía.
Pero viéndola hoy, me he dado cuenta que es una obra genial. Una película que resulta desconcertante pero, al mismo tiempo, estimulante y que deslumbra a nivel visual. Al final se hace corta, necesitaba más, no podía acabar así (por suerte ya estoy a punto de hacerme con la segunda parte...). Me sorprendió el temple con que Oshii rueda la escena del combate Chica VS Tanque, uno de los momentos cumbre y de los más trepidantes. En lugar de llenarlo todo de planos rápidos y confusos -marca de fábrica del cine de hoy (véase Quantum of Solace)- el director presenta una situación casi minimalista (un robot, una catedral, un rifle) y todo se desenvuelve con una coherencia aplastante y un envidiable sentido del ritmo. Realmente es una escena adorable que hace palidecer toda la saga de Matrix que tanto le debe a este Ghotst in the Shell.
Admito, eso sí, que me he quedado un poco descolgado con toda la trama y hay un montón de elementos que no acabo de encajar (frases del principio que cobran sentido media hora después), pero el resultado ha sido satisfactorio. Quizá la repita pronto, esta vez más atento a los detallitos. pero repito que, más allá de eso, la película funcionagracias a el ritmo que le imprime Oshii, por el diseño cercano (pero no copiado) a Blade Runner y por una excelente banda sonora. Todo fluye perfectamente de principio a fin y, como digo, deja con ganas de más. Próxima parada: Patlabor.
Lo mejor: el duelo con el tanque
Lo peor: llegar al final sin haber entendido el sentido de la peli
'Munich', cada vez mejor

Cuanto más pasa el tiempo mayor es el abismo que separa Munich y su competidora en los Oscar de aquel año, Crash, injustamente ganadora de 3 estatuillas (mejor montaje, guión y ¡película!). Hoy parece aun más delictivo que la artificiosa y tramposa cinta de Haggis se alzara por encima de la impresionante obra maestra que rodó Spielberg.En el momento de su estreno me resultó un poco pesado el tramo central, como si algo se detuviera y costara volver a arrancar. Viéndola hoy no he encontrado nada de eso. La película es densa, cierto, pero está rodada con tanta maestría, vigor y atrevimiento, que resulta imposible no dejarse cautivar por sus imágenes.
Nunca he sido fan de Spielberg y siempre le he admirado con reservas. Ha dirigido obras maestras, pero por cada una hemos tenido que tragarnos un par de trabajos comerciales de calidad más que dudosa. Pero ante Munich, una obra alejada totalmente de su sello característico, no tengo otra opción que sacarme el sombrero.
A ratos casi parece un film de Scorsese o de Coppola por su intenso retrato de la familia (sea como clan, como etnia o como simple grupo de trabajo), por la importancia de ritos culinarios o sociales y por el incisivo uso de la violencia. Resulta interesante ver a Spielberg en este terreno, pero además, consigue una obra dolorosa, veraz (la mezcla de ficción y vídeos reales es impresionante) y sincera.
Todo roza la perfección. Además de presentar una maravillosa recreación de la época (vestimenta, texturas y coloers), cuenta con un puñado de personajes realistas interpretados por unos actores en estado de gracia. No solo Eric Bana, quien ofrece una de sus mejores interpretaciones. También Daniel Craig (que le den a James Bond), Ciarán Hinds (que ya demostró lo que es capaz de hacer en pozos de ambición) y Mathieu Kassovitz, además de los muchos otros secundarios.
Y si Munich no es un 10 es debido a un par de situaciones que no deslucen el resultado pero sí que le añaden imperfecciones. La primera, por inverosímil, es el encuentro en un piso franco de Atenas de dos grupos de terroristas, unos palestinos, otros israelíes. No quiero dudar de la veracidad de ese momento. No sé si el autor de Venganza, obra que inspira la película, tuvo información contrastada del momento, pero Spielberg no la afronta con la suficiente intensidad y queda fofa, falsa. Sin duda es necesaria para mostrar lo absurdo de la guerra que libran y que afectará a la evolución del personaje de Bana en los minutos finales pero, como digo, tiene un punto de comicidad involuntaria que no le sienta nada bien. La segunda es el montaje paralelo entre Bana, en cama y con su mujer, y la matanza final de los deportistas israelíes. Después de escamotear el momento del helipuerto durante toda la película, creo que hubiera sido mejor insertarlo de una forma distinta.
Pero, como digo, estos son simples peros en una obra impresionante y deslumbrante que debería pasar a la historia como una lección de cine. La cinta está llena a rebosar de escenas rodadas con una energía y una precisión únicas. Su proyección debería ser obligada para cualquiera que quiera aprender algo sobre montaje, composición o producción cinematográfica.
Lamentablemente, es Crash la película que lleva la etiqueta de OSCAR 2006 y, por extensión, la que recibirá una mayor presencia a nivel mediático. Una lástima.
Lo mejor: la selección de actores
Lo peor: algún momento Spielberg
El retorno (y de Bond también)

Buff, tres semanas hacía ya que no publicaba. Imperdonable. A ver si le vuelvo a coger el tranquillo a esto. Y para empezar: Quantum of SolaceEsta nueva entrega de la saga Bond (ya van 22) no acaba de funcionar como todos esperábamos. Es la segunda decepción del año después de Indiana Jones y, aunque en esta ocasión el porrazo no ha sido tan impresionante, sí que nos ha pelado las rodillas y el desengaño nos ha hecho saltar alguna lágrima.
La continuación directa de la excelente Casino Royale, no tiene el empuje, la inventiva ni el vigor de la anterior. No quiero decir con esto que la culpa de su falta de originalidad sea su condición de secuela (la primera de la serie, por cierto). Las continuaciones de El Caso Bourne, película que ha inspirado el giro realista de este James Bond / Daniel Craig, son mucho mejores que la original. Cada nuevo capítulo aportaba cosas nuevas a la saga, cada una reinventaba de nuevo el formato y en síntesis, sí, cada una era mejor que la anterior.
Aquí no es sólo la falta de sorpresas aquello que hace tambalear la cinta, sino también la falta de emoción en las escenas de acción que hacen de la cinta un montón de pasajes ruidosos, rodados con mucha cabeza (el director es el gran Marc Forster) pero montadas sin pies ni cabeza. Es imposible entender qué pasa. Bond y el malo de turno se pegan y se disparan pero gracias a la edición pasada de vueltas, ecléctica, epiléptica no sabemos quién está zurrando a quién. Eso es un problema endémico del cine de acción actual pero sorpresas como El increíble Hulk demostraban que todavía se podían hacer luchas inteligibles sin perder por ello la emoción. Curiosamente, lo que mejor funciona de Quantum son las escenas en que no luchan.
En mi opinión, Quantum of Solace arranca mal y acaba peor. No seré tan destructivo como mi admirado Àlex Gorina: opino que es bueno que el cine de acción actual (The Dark Knight y este Bond) vire hacia un tono sombrío y mucho menos divertido. Quizás tenga razón con que "ya no se trata de Bond" pero, con todos mis respetos, Bond era un rollo. Ya era hora de que cambiara.
La película no es mala pero sí resulta aburrida y repetitiva. Tiene escenas maravillosas, planos impresionantes (sobre todo los del desierto) pero no tiene un núcleo duro que la haga funcionar como un solo organismo. Es demasiado hiperbólica y dispersa y, al final, a pesar de ser corta, resulta farragosa y terriblemente larga. Admiro algunas soluciones inspiradísimas del director (el desenlace del duelo de lanchas y la caída sin paracaídas) y la interpretación de Craig es soberbia. Al otro lado tenemos unas mujer tan florero como siempre y un doblaje pésimo (ya sé que esto no es culpa de Forster). Me da miedo pensar que Casino Royale pueda convertirse en un oasis en medio del aburrido mundillo Bond i que ahora tengamos que volver a los (horribles) clichés de la saga. Yo apuesto por Craig y por el tono sombrío de la saga. Apuesto por seguir por ahí y rectificar ahí donde Quantum se ha estrellado. ¿Para cuando otra nueva entrega?
Lo mejor: los planos en el desierto
Lo peor: el doblaje español, vergonzoso
'The American Nightmare'

Por cierto, se puede ver todo el documental via Youtube. Aquí va el primer fragmento:
'Scanners': El superhéroe de Cronenberg


Es curioso recuperar una película como Scanners en un momento en que la industria cinematográfica parece rendida al mundo del cómic. No pasa una semana sin que se estrene o se anuncie una producción basada en alguno de los muchos superheroes salidos de las páginas de Marvel o DC. Además, Hollywood se inventa nuevos superpoderosos durante la marcha ofreciendo productos como Los increíbles o Hancock que ahondan aún más en la mitología i características de estos superhombres.
Esta película me ha sorprendido. Algunos de sus trabajos de la época (en especial Videodrome) me resultane demasiado densos, empalagosos. Scanners, en cambio, no traiciona las marcas de fabrica del director pero sabe situarse en un terreno mucho más dinámico (llamadle comercial si queréis). Por un lado tenemos la clásica interacción (siempre brusca, violenta y bizarra) del hombre con su entorno. Cameron Vale, como buen personaje Cronenbergiano se funde con la maquinaria (esta vez informática, a través de la linea telefónica) y debe superar las barreras de su propio cuerpo en esos magistrales duelos telepáticos. Pero, por otro lado, tenemos una estructura de Thriller de acción: en los primeros 20 minutos tenemos una cabeza que explota, un tiroteo y un coche estalla en llamas en un choque tras una persecución. Eso es ir al grano.
Scanners es una de las mejores obras de Cronenberg en tanto que permite su lectura desde distintos frentes, tanto si se lee como una cinta de ciencia ficción, de acción o como un retorno a la filosofía de Nietzsche (el superhombre y la necesidad de destruir al padre) o como mera distracción. Aunque, eso sí, sin traicionar jamás el espíritu de su director.
Esta es, en definitiva, una película mucho más moderna de lo que parece y tiene mucho en común con nuestro cine actual. Sobretodo si tenemos en cuenta las 4 secuelas bastardas que se generaron tras su estreno.
Lo mejor: el duelo final entre Stephen Lack y Michael Ironside
Lo peor: su diseño de producción está totalmente desfasado
Back to home
Vuelta al mundo real después de casi dos semanas en Sitges. Iré colgando más cosas un poco más exhaustivas, pero de momento aquí va una lista de TODO lo que he visto allí. Esto me sirve para dos cosas: 1) organizar un poco mi cabeza tras tantas películas (algunas muy malas) y 2) volver a publicar. Bienvenidos todos.Anamorph: Buen arranque y una soberbia puesta en escena para una cinta mediocre y con un guión plagado de errores. La película termina sin que hayamos entendido las motivaciones de los personajes y sin atar ninguno de los muchos cabos sueltos. 3 sobre 10
Blindness: Pretenciosa y estilizada metáfora sobre la decadencia de la sociedad. Aguanta el tipo durante todo el metraje pero uno acaba con la sensación de que se ha perdido un poco el tiempo con este producto efectista y artificioso. 5 sobre 10
Dance of The Dead: Divertido retorno al cine de terror más teenager de los 80. Referencias constantes a las cintas claves de los géneros de terror y de comedias estudiantiles pero sin caer nunca en un tópico. Sus principales bazas son un guión magistral y su corta duración. 7 sobre 10.
Donkey Punch: Sorpresa mayúscula.Pese a su falta de originalidad resulta atrevida y desafiante. Sexo durante la primera parte y violencia y rencores durante la segunda. Un divertimento rápido y efímero que engancha desde el primer plano y no te suelta hasta el final. 6,5 sobre 10
Eden Lake: Impresionante retorno a los survivals de los 70 pasado por el matiz del cine británico. A la habitual angustia y al horror de la caza, debemos sumarle un interesante destello de denuncia social sobre los orígenes de la violencia. 7 sobre 10.
Fighter: Me encantan las cintas de superación personal y esta también me enganchó. Me pilló desprevenido y me emocioné dejando a un lado el blandengue final, los giros absurdos de guión y los tópicazos sobre religión y sociedad. 8 sobre 10.
Genius Party: Maravillosa en algunos tramos y absolutamente tediosa en otros. Un popurrí interesante pero que, por su condición de megamix, deja un poco frío. 5 sobre 10
God's Puzzle: Media hora menos la habría convertido en una obra maestra. Una cinta que reflexiona sobre el origen del mundo en clave de comedia romántica, deriva en cinta de terror de guerra fría y que acaba cerrándose como una cinta de acción musical. Impresionante. Está a un paso de la perfección, pero parece que Mike pase de esas cosas. 7 sobre 10.
Gonzo: The life and work of Dr. Hunter S.Thompson: Interesante y exhaustivo retrato de la figura de Hunter S.Thompson. Estimulante para aquellos que conocemos su obra pero reiterativa y discreta (imagino) para quien no la conozca. Los primeros planos mienten: Es un reportaje de lo más convencional. Buena información pero flojo producto cinematográfico. 5 sobre 10.
Hansel y Gretel: Excelente ambientación, gran diseño de producción y planificación correcta para un filme demasiado largo y repetitivo. El flashback final no necesitaba ser tan exhaustivo ni hacía falta reincidir tanto en los mismos temas. Eso sí, el final es emocionante y sincero. Pero solo el final. 5 sobre 10.
JCVD: Maravillosa ficción con un notable apunte de confesión realista. Muestra la vertiente humana y sentimental de un Van Damme en plena redención. Recuerda demasiado a Tarde de perros para mi gusto, pero vale la pena y es visualmente impecable. 7 sobre 10.
La posibilidad de una isla: Un rollo de película. Michel Houellebecq adapta y dirige su propia novela y el resultado es uno de los peores ejemplos de cine de ciencia ficción. No es excesivamente larga pero sí aburrida y pálida. No destaca ni en su puesta en escena, ni en la dirección de actores. 3 sobre 10.
Let te right one in: La ganadora moral del festival. Una magnífica historia de amistad adolescente entre un niño y una vampiro. Excelente la gélida ambientación y su fotografía precisa y estimulante. Una poética aproximación a un género tan explotado y pervertido como es el del cine de vampiros y con un trasfondo mucho más peligroso de lo que aparenta. 9 sobre 10
Mirrors: A ratos estimulante y a ratos decepcionante, la nueva película de Ajá tiene algo que no acaba de encajar. Pese a su impecable ambientación, la tenebrosa sensación de terror y el atrevimiento visual en sus efectos gore, peca de convencional y de conservadora. Resulta terrorífica pero no pasará a la prosperidad. 6.5 sobre 10
Mongol: coged todos los tópicos del cine épico de la última época (Braveheart, Gladiador, Alejandro Magno, El Rey Arturo…) y os saldrá este pastiche. No tiene nada de original ni de interesante. Película aburrida y sosa hasta decir basta. Totalmente prescindible a pesar de su nominación al Oscar a mejor película de habla no inglesa. 3 sobre 10
Not Quite Hollywood: Un reportaje magnífico sobre el cine de género australiano. Atrevido, ágil, irreverente e ilustrativo. Quizá le sobra información y le faltan trailers de películas, pero merece la pena. Un ejemplo de hasta donde puede llegar el género documental. 7 sobre 10.
Otto; or up with dead People: debo admitir que no acabé de verla debido a lo chocante de sus escenas explícitas de sexo homosexual. Si no sois tan remilgados como yo os podéis lanzar sin miedo. Un interesante trabajo que combina el video-arte, el videoclip, el cine de terror y el porno. Rara como ella sola pero única en su especie.
Ponyo: Miyazaki nunca ha sido santo de mi devoción. Encuentro en todos sus trabajos un tramo lento, retorcido, reiterativo, que me aburre solemnemente. Aquí también está aunque esta vez es una cinta mucho menos densa. Resulta ágil y divertida, ideal para los niños. Eso sí, su factura técnica tampoco es la de antaño. 6 sobre 10
Red: una película más que interesante a pesar de su aspecto de telefilm y de no tener nada que ver con el género fantástico. La interpretación de Brian Cox es deslumbrante. Una cinta contenida, sobria, inteligente y que atrapa pese a no tener escenas de acción trepidante. Es algo así como el reverso de todos los filmes de venganza desatada. 8 sobre 10.
Religulous: Divertidísima cinta de tono documental con un humorista empeñado en desenmascarar las mentiras de la fe. Su cruce entre el club de la comedia i Alguna pregunta més resulta irresistible. Lástima que se haya rodado únicamente para el público afín y que ninguno de los entrevistados esté a la altura (mental) de su protagonista. 6 sobre 10
Santos: excesiva y aburrida comedia de ciencia ficción. Algo así como un Fresser pasado de vueltas que pierde el norte. El arranque es estimulante pero empeora a medida que avanza. Su tramo final es absolutamente indigerible. 3 sobre 10.
Seventh Moon: nada nuevo bajo el sol. El mismo rollo de siempre y cero originalidad. Actuaciones planas, guión previsible y aburrido y unos malos pésimos (eran tíos desnudos y pintados de blanco). De la mano de uno de los directores de La Bruja de Blair. No fui a ver la del otro. 4 sobre 10.
The Sky Crawlers: una de mis películas favoritas del festival. El último tramo de película da sentido a todo lo demás y acaba cerrando un producto casi perfecto. Una maravilla a pesar de lo poco que encajan la animación con los FX. 9 sobre 10.
Southland Tales: Richard Kelly acaba con su propio mito. Su nuevo trabajo se sitúa en las antípodas de Donnie Darko y supone un auténtico delirio visual y narrativo. Poca cosa tiene sentido aquí pero todo resulta cachondo y gamberro. Dwayne Johnson (The Rock) es un actorazo. 8 sobre 10.
Soy un pelele: una basura subvencionada (la pagamos todos) que ofende al espectador por su pésima factura y por unos chistes vergonzosos. En el pase de prensa la gente no aguantó más de 40 minutos y se cancelaron todas las entrevistas con su director. Hernán Migoya, no vuelvas a coger una cámara. 1 sobre 10.
Splinter: un relato de survival-horror con un monstruo original y firmemente orquestrado. La falta de presupuesto obliga a esconder al bicho en la mayoría de planos pero la película funciona muy bien. Rápida, directa y con gritos en la sala en algunas escenas. 6 sobre 10.
Synecdoche, New York: Charlie Kaufman dirige en esta ocasión su propia historia demostrando así que este tipo necesita un filtro entre su cabeza y el público. Es tan y tan excesiva que al final, cuando llega el mejor momento, uno está saturado y es incapaz de seguir con la broma. 4 sobre 10.
Tale 52: película difícil por su parsimonia y por repetir una y otra vez el mismo esquema pero que satisface a aquellos que se enganchan. Densa y sorprendente aproximación a los viajes en el tiempo rodada con austeridad y originalidad. 7 sobre 10.
The broken: sobrevalorada cinta de terror, demasiado parecida a Mirrors y, en contra de lo que muchos dicen, peor. Su ambientación es soberbia pero la historia es apática y los personajes resultan poco atractivos. Por suerte cuenta con un flashback final que lo aclara todo. 4 sobre 10.
The Burrowers: grandes expectativas y duras medidas de seguridad para un bodrio sin gracia ni interés alguno. La mezcla de terror y western hace aguas por todas partes, los actores están muy mal dirigidos y ninguno consigue transmitir el mínimo sentimiento. La trama es ridícula y los monstruos patéticos. 3 sobre 10.
The Chaser: una de las obras maestras del festival. Un soberbio thriller de acción que te engancha desde el primer plano y no te suelta. Tensión absoluta durante todo el metraje y gotas de humor para una historia emocionante y violenta a partes iguales. Su remake será basura. 9 sobre 10.
The Good, the bad, the weird: es una lástima que este homenaje al spagetti-western tenga tanto interés en su apartado audiovisual y tan poco en el narrativo. Un chiste de mal gusto con impresionantes escenas de acción que se alargan durante 10, 20, 30 minutos. La persecución final y el asalto al tren son momentos antológicos. 7 sobre 10.
The Hideout: película de baratillo sin gracia ni sustancia. Solo un plano (con susto) se salva. El resto es anodino y de pésimo gusto. El guión es ridículo y el uso de la música sonrojante. Su actriz principal no es mala del todo, pero los secundarios que la acompañan sí. Muy mala. 2 sobre 10.
The Mist: podría ser una de las mejores películas del festival si no fuera de otro año. Se proyectó la versión del director en B/N y vino acompañada de un postscreening con Greg Nicotero. Podría haber sido una nueva oportunidad para conocer mejor esta obra maestra, pero la organización del Festival (una vez más) la cagó. 9 sobre 10.
Tokyo!: este experimento a seis manos resulta irregular, como cualquier otra historia segmentada. Pero además la encontré totalmente inútil y prescindible. De la suma de las tres partes no se puede extraer gran cosa sobre Tokyo y la gente que la habita. Muy prescindible. 4 sobre 10.
Transsiberian: el primer tramo es genial, casi un documental antropológico sobre la vida en la estepa rusa. El resto, un cliché que reincide en todos los tópicos del género de intriga. A parte de Ben Kingsley, el resto de interpretaciones son demasiado aburridas. Una película que podría llegar a obra maestra pero que se queda a la mitad. 6 sobre 10.
Trick or Treat: quizás esta sea la única oportunidad de ver esta cinta en pantalla grande. Un revival del cine de terror episódico de los 80. Una especie de Creepshow sin narrador y ambientado en una noche de Halloween. Ideal para su target teenager aunque puede resultar demasiado inocente para el público adulto. 7 sobre 10.
Vinyan: otro viaje al corazón de las tinieblas. Demasiado larga y repetitiva para resultar interesante. Las interpretaciones no son nada del otro mundo aunque tiene alguna idea interesante. No es especialmente mala, pero es una más del montón. 5 sobre 10.


