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Celuloide VS Celulosa: 'Wanted'

Ha caído en mis manos el comic Wanted, en el que se basa la película del mismo nombre que ya reseñé hace unos días y no me he podido resistir a comentarlo aquí pese a que este blog sea cada vez más De Cine i menos de derivados y todo lo demás.

Hasta leer el Wanted Original me resultaba curioso que en todas las páginas sobre comics se dijera que la novela gráfica era mejor que la película mientras que en alguna crítica cinematográfica leí que "Los guionistas (...) sabiamente se han alejado del cómic original (...) para centrarse en la acción misma".

Ahora que ya he echado mano de ambos trabajos puedo entender a qué viene tal divergencia: Wanted (Película) no tiene nada que ver con Wanted (Comic). Tiene el mismo punto de partida y el giro final, sí, pero esto se refiere únicamente al primer y últimos volúmenes de la serie. Todo lo demás (Millar debe estar sufriendo de dolor) se omite. Los personajes, con excepción de Wesley (James McAvoy) apenas tienen nada que ver y, para ser sinceros, ni siquiera este conserva demasiadas similitudes en su salto al cine.

La novela gráfica es, si cabe, mucho más violenta e inmoral que la película y hace gala de una agresividad impresionante. Resulta sorprendente estar ahí, leyendo como esos asesinos se regocijan en sus actos violentos y se enorgullecen de haber matado y violado a cientos de inocentes. Elguionista, Mark Millar, juega fuerte y le permite al director Timur Bekmambetov coger la idea inicial y montar sobre ella un buen tablero donde instalar muchas situaciones nuevas. En el comic no encontramos el telar, ni los personajes que habitan en la fábrica (tampoco la fábrica), ni la escena del tren, ni las ratas, ni los rifles de francotirador quilométricos, ni bullet time... de hecho en la película no encontramos practicamente nada de las páginas originales. La película adopta la idea de la fraternidad de asesinos para crear una cinta de acción sin más (ni menos) y deja de un lado toda la mitología de héroes y villanos y sus constantes referentes al mundo del comic.


Una obra maestra del comic moderno

Una vez aclarado todo esto, ¿qué nos ofrece Wanted (comic)? Hace ya muchos años, Alan Moore negaba que su The Watchmen fuera el trabajo definitivo de este lenguaje. Moore afirmaba que "aún está por llegar el Ciudadano Kane del comic". No sé si Millar habrá llegado a tal punto, pero desde luego se ha acercado mucho. Principalmente por que es un comic que reflexiona sobre el lenguaje y la historia del medio. Es impresionante como el dibujante adapta su estilo en función del guión. Si la trama rememora un recuerdo de los años 50, la viñeta recrea el formato que tenían en aquella época los tebeos, con los puntos acumulados para crear efectos y sombras. En los momentos 80, el formato recuerda claramente a los trazos de Dave Gibbons en aquella época. Los 90 se vuelven más estilizados y se recrea el aspecto del soporte digital pare retocar imagenes. Por lo que respecta a la época actual, el dibujo de J.G. Jones es, simple y llanamente, perfecto. Una delicia.

Wanted contiene infinitas referencias a la cultura de la viñeta. Encontramos escondidos guiños a Batman, Superman, Linterna Verde, Spider-man, Los X-men, The Watchmen, las obras de Miller dentro del apartado Superheroes... todo esto unido en una historia magnífica que incide en todos los tópicos del género: mundos paralelos, subgrupos de héroes, poderes superhumanos (y otros muy humanos), gadgets y artilugios increíbles... Una auténtica obra maestra que marca, desde ya, un antes y un después en la historia del comic moderno.


Lo mejor: establece un nuevo patrón para futuros guionistas
Lo peor: Eminem y Hale Berry

'Hellboy II'

Hellboy II es como el Episodio I de Star Wars pero divertida. Es todo lo que tendría que haber sido el universo de Lucas en la última saga hasta la fecha pero que luego resultó ser pura basura. Encontramos aquí el mismo deliro visual, toneladas de FX y de maquillaje, mundos enormes plagados de personajes imposibles, ilustres estirpes de luchadores que se defienden a base de espadas... La diferencia es puramente de tono. Guillermo del Toro es capaz de mirar las cosas bajo un prisma de permanente cachondeo y, por mucho que él adore a Hellboy, sabe que no está realizando la obra maestra definitiva del cine fantástico.

La segunda incursión del director mejicano en el terreno Mignola es una hipervitaminada, glotona y autoparódica cinta de aventuras fantásticas que sirve de réplica al Señor de los Anillos de Jackson y a todos sus hijos bastardos. La película arranca, como no podría ser de otra manera, con la habitual leyenda contada en off, de luchas milenarias entre hombres y elfos por el control de la tierra y bla, bla, bla. La curiosidad es que las imagenes, pese a ser digitales, pese a ser impresionantes, no son realistas. La lucha se muestra a través de los ojos de un preadolescente Hellboy (aquí la oscarizada Montse Ribé) que vé a los combatientes como muñecos de madera y trapo y el mítico ejército dorado como maquinas de hojalata brillante. La idea es clara: Hellboy II no es otra cosa que un aparatoso juego, un pasatiempos descomunal.

El director vuelve a incurrir en un tema que ya aparecía en la sobrevalorada El Laberinto del Fauno, la delgada frontera que separa el mundo real y la fantasía, pero en este caso va directo a lo que interesa y en un simple plano (Luke Goss practicando con la espada cuando aparece por detrás el metro de Nueva York) nos explica que aquella leyenda y aquél mundo imaginado son, en realidad, el nuestro. Hellboy II Es una película divertida y emocionante. Tiene algunas escenas de acción deslumbrantes y un apartado gráfico prodigioso (el maquillaje es simplemente perfecto).

No hay que buscarle mucho más a esta cinta. Supera con creces a su predecesora y alza el nivel medio del cine veraniego. La intriga palaciega es suficientemente inteligente y los personajes (todos, incluso los malvados) resultan la mar de simpáticos. En ocasiones recuerda un poco a la saga Men in black pero a Del Toro no le funcionan tan bien los gags de forma vs fondo de aquella. La especialidad del mejicano son las bromas grotesca y tontorronas (aunque sean a costa de un tumor) que consiguieron arrancarme más de una risotada.

Lo mejor: la lucha contra la planta
Lo peor: el chiripitifláutico doblaje español

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